20- Automáticos. El cambio electroasistido de doble embrague
Cuando, al principio de este especial, nos referimos al cambio convencional de toma constante, vimos que es robusto, de un funcionamiento muy correcto y que no afecta al consumo. Pero, como todo, siempre hay gente que piensa que se puede mejorar, pues el salto entre marchas, mayor cuanto menos hayan, provoca tirones y golpes tanto al añadir como al reducir. Ya en los años treinta del Siglo pasado hubo gente que ideó cómo intentar evitar estos saltos sin obligar a farragosas cajas de cambios de muchas velocidades que obligan al conductor a estar siempre accionando palancas y pedales. En Francia el inventor Adolphe Kegresse, creador entre otros del vehículo semi-oruga, ideó el AutoServe, lo que sería el primer cambio de doble embrague y que con la ayuda de -mucha- electrónica ha llegado a nuestros días.
El fruto de la competición... automovilística
El sistema de doble embrague fue patentado en 1939 de la mano de Adolphe Kegresse y de su mecenas Rudolf Franke, pero fue Porsche la que primero se interesó en ella, con un primer intento en 1964 para competición (cinco velocidades y control electrohidráulico). A principios de los 80 es la marca Automotive Products (la que conocemos hoy en día como AP Racing) la que consigue la patente y desarrolla una caja con accionamiento analógico basado en electroválvulas y, por ello, poco interesante comercialmente. Esta patente interesa al Grupo VAG, que decide desarrollarla pero con accionamiento totalmente electrónico, lo que llevaría a la primera versión de la famosa PDK (Porsche Doppelkupplungsgetriebe en alemán) que hizo en 1984 que su exitoso 956 de Resistencia redujera el consumo y mejorara la aceleración. Esta tecnología pasó también a otro miembro de VAG, AUDI, que lo instaló en aquellos maravillosos Grupo Uno de Rally S1 Quattro con tracción integral del 85 para arrasar.... y de ahí al olvido temporal.






