04 enero, 2021

CON EL "A DE PLATA" EN EL BOLSILLO. 72- Motos y dudas: Estrenando moto treinta años después. y IV- Entra la última… llega la primera

Miré un día la fecha del carnet de conducir, y me di cuenta que hace más -mucho más- de veinticinco años que aprobé el permiso importante, "el de moto", el A (en aquella época, A2). Así que me he propuesto daros un poco la brasa y contaros manías y anécdotas que me han ocurrido durante este tiempo. ¿Hasta cuando? No lo sé, según me vaya acordando (algo difícil con este cerebro cada día más reblandecido que tengo)... o cuando digáis basta.

72- Motos y dudas: Estrenando moto treinta años después.
      y IV- Entra la última... llega la primera

Teníamos cuatro probadas, cientos de datos leídos y vistos… y no había moto que nos convenciera del todo, así que volvimos a incluir en la lista a la Suzuki V-Strom 1050 XT. En un principio me gustó, lógico en un antiguo propietario de la Big 750, pero cuando la mirábamos en el escaparate del distribuidor pensaba que la “Marlboro”, la naranja y blanco, no le agradaba a Mari Luz. La negra no me convencía, demasiado apagada, y la “piolín” la veía demasiado amarilla… y a mi Mari Luz le parecía un horror. Además por unos centenares de euros más la Tiger 900 Rally Pro iba muchísimo más equipada. Por ello la eliminé en un primer momento de la lista, pero leyendo se veía que podía ser una buena candidata, así que fuimos al concesionario en Valencia y pedimos una prueba.


Foto: Totalbike.hu
Cuando probamos la V-Strom 1050 XT encontré lo que imaginaba, Una moto que tiene unas medidas parecidas a la ATAS, pero sin el exagerado depósito, y un motor similar. Una protección aerodinámica mejor. Un comportamiento en carretera, el sitio donde haremos el 99% de los kms, más conseguido al estar más especializada en ello. Y también que la gran diferencia en precio (casi 4.000 euros) se notan en finura, calidad de la pintura o en el equipamiento. Mi Mari Luz se encontraba más cómoda en la ATAS pero no descartaba la V-Strom, que para mi sorpresa sí le gustaba en los colores naranja-blanco. Así que ya teníamos las dos finalistas. 


Foto: Totalbike.hu
Lo que ocurrió después es lo normal cuando pruebas, te informas y lo piensas mucho: que no compras con los ojos. En la V-Strom el cuadro desde luego es menos lucido, no tiene el espectacular aspecto de la ATAS, ni sus posibilidades. Pero miras el TFT negativo, lo que ofrece… y es lo que necesito: dos parciales, consumo medio y cero distracciones más. Ya tuve un susto con una Yamaha FJR 1300 por mirar donde no debía mientras intentaba subir la pantalla después de poner los puños calefactables. Las suspensiones no se ajustan a golpe de botón, pero llevan los tornillos y tuercas “de toda la vida” y, además, ese maravilloso y que debería ser obligatorio pomo para ajustar precarga bien accesible. La iluminación es mejor en la ATAS, pero nada que no se solucione con dos largo alcance… si realmente rodáramos de noche, que ahora mismo no hacemos. El comportamiento en montaña es mejor en la ATAS… importante si realmente fuéramos a hacer campo en dúo o me atreviera a destrozarla en solitario. 

Foto: Totalbike.hu
Ahora, nos dimos cuenta que sí, que la ATAS es mejor, pero también que no es perfecta. La pantalla es mejor en la V-Strom, además de tener más posibilidades en el mercado auxiliar. La V es más compacta, más baja, más fácil en el día a día. En carretera está más adaptada por medidas de ruedas y recorrido de suspensiones. Yo noté el asiento duro, pero menos que en la ATAS. Luego estaban los problemas en depósito, tablet y suspensiones que se comentan, más ver que en las páginas de compra-venta se venden decenas de AT 1100 AS con pocos meses y muy pocos kms que nos llevaba a preguntarnos si eran para sus propietarios mala moto o compra equivocada. De la Suzuki ni una a la venta de segunda mano, y en su foro apenas quejas de la luz o de que el tacto de motor o el asiento de la anterior 1000 les gusta a algunos más. Fallos cero. ¡Ah!: con la diferencia de precio se pueden hacer miles de kms, decenas de hoteles y unas buenas comilonas, algo que también hay que tener en cuenta. 


Estaba decidido: una Suzuki V-Strom 1050 XT iba a entrar en nuestro garaje.




"A de Plata" sigue aquí: 

73- "La V": Regreso al futuro (y ya era hora)


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