24 marzo, 2025

Técnica. Embrague, cambio y la llegada de nuevos sistemas automáticos. 6- La caja de cambios convencional o de 'toma constante': quickshifter y blipper

     Técnica.     
     Embrague, cambio y la llegada de nuevos sistemas automáticos     

6- La caja de cambios convencional o de 'toma constante': quickshifter y blipper
Aunque la caja de cambios de toma constante ha evolucionado relativamente poco gracias a su acertado diseño, la competición ha ayudado a que mejore en un punto fundamental: el tiempo que necesita en cambiar de una marcha a otra. A principios de los 90 llegó el quickshifter, al poco se complementó con el blipper, y en la segunda década del Siglo XXI llegó a MotoGP el cambio seamless, reduciendo todavía más el tiempo al variar de marcha.

Quickshifter: adiós embrague, adiós cortar gas
Este cada vez más conocido anglicismo (que se podría traducir como 'cambio rápido') funciona sobre todo usando el segundo modo que he comentado: cortando energía del motor. Entre la palanca de cambio y el trinquete del tambor se coloca un sensor que indica a la centralita que corte encendido o combustible cuando el conductor la acciona. Este corte se produce durante unos microsegundos pero, al combinarse con la acción de cambiar, permite que los piñones de la marcha engranada dejen de presionar uno con otro y se liberen, además de poder engranar el piñón desplazable con su lateral. Cambio realizado. 

Lo bueno del quickshifter es que permite unos cambios mucho más rápidos y que no afectan a la estabilidad de la motocicleta, pues nos evitamos el cortar gas, apretar el embrague, soltarlo y volver a dar gas: menos tiempo y menos sacudidas en la transmisión que evitan movimientos de la suspensión trasera. Además, al no cortar gas (algo obligatorio y que exige un poco de tiempo de aclimatación) la aceleración es mayor, pues el motor cae menos de vueltas. El único problema es que, aunque cada vez mejoran más, siguen funcionando mejor a alto régimen, entran bastante mejor que no a bajas, donde pueden haber rascones o dificultad de cambiar. Vamos, que sí o sí hay que usar en algunas ocasiones el embrague.


Blipper: cambiando 'a capón'... pero bien hecho
Eso es en los quickshifter sencillos, en los que sólo admite aumentar marchas. También existe uno más complejo, llamado bidireccionalquickshifter+quickshifter 'up&down'quickshifter + blipper o, simplemente blipper, que permite también reducirlas, esta vez con el gas totalmente cerrado. Aquí lo que tenemos es lo contrario que en el quickshifter, pues ahora de donde viene la potencia que comprime los engranajes no es del motor, sino de la rueda. Pero como no podemos cortar esa energía como sí hacíamos con la del motor, lo que necesitamos es que el propulsor aporte para así anularlas: necesitamos un 'golpe de gas'.

Al accionar la palanca de cambio para reducir, el sensor indica a la centralita que dé un pequeño 'golpe de gas' (blip en inglés) que permite sincronizar los ejes del cambio y, con ello, eliminar la presión entre piñones. Lo que consigue este 'sistema automático de golpe de gas' (auto blipper) es que se eviten los típicos pequeños bloqueos y las consiguientes sacudidas traseras que suelen producirse cuando cambiamos 'a capón', sin embrague... por no hablar de puntos muertos falsos o, peor, roturas. También permite que, al no utilizarse embrague, el uso del freno motor sea más lineal.





Toda esta tecnología ha llegado a través de las carreras, primero en las categorías del Mundial de Prototipos, luego en SBK y, de ahí, a la calle. Pero hay una tecnología todavía más vanguardista, cara y por ello elitista, tanto que sólo se permite en 'la reina' MotoGP. Me refiero al cambio seamless ('sin costuras') del que, como es algo largo, explicaré en el próximo envío.



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