30 octubre, 2020

Toma de contacto. 71 kms con la Triumph Tiger 900 GT Pro (opinión personal)

Gracias a Motorbike Valencia pudimos probar mi mujer y yo la Triumph Tiger 900 GT Pro. La verdad es que queríamos testear la Rally Pro, una moto que nos interesa mucho mas por su capacidad dual tierra/asfalto, pero no tenían matriculadas para prueba. Así que la GT nos debía valer para hacernos una idea sobre posición de conducción, mandos, motor, frenos y demás.


En parado todo cae en su sitio y el asiento, en posición mas elevada (830mm), no me da problemas con mi altura de 1’88m. La verdad es que me siento “como en casa”, me da una sensación muy cercana a mi actual Honda Transalp 650: fácil, cómoda, con todo correcto. La regulación de las opciones no parece difícil gracias a un tablet TFT a color de 7” y de buena visión, y una piña sin excesos de botones como puede ser la de la Honda Africa Twin 1100. Eso sí, cada cosa que quieras ver o modificar tienes que “cambiar de página”… y hay bastantes. En el concesionario me enseñan como regular la suspensión trasera de forma electrónica, ponemos la precarga para dos plazas y me deja la página del regulador de hidráulico para que juegue con él en marcha. Con éste a mitad, salimos a buscar una gasolinera (marcaba apenas 40 kms de autonomía).


En ciudad todo bien. El motor, con un sonido ronco mas parecido a un twin gracias a su orden de encendido y calado de cigüeñal diferentes, funciona perfecto en esas condiciones. No hay que subirlo mucho de vueltas para que ruede con comodidad. Los frenos bien, modulables, y las suspensiones no parecen tener problemas ante las trampas de la ciudad. Una vez en carretera, primera sorpresa: la pantalla, que parecía algo baja y estrecha, se comporta perfectamente. Algo de aire por los laterales (debería ser quizás un poco mas ancha) pero la altura y diseño permite circular sin que el casco reciba nada de aire. A destacar lo fácil que es regularla en altura, con una mano, aunque en marcha hay que hacer un poco de fuerza para vencer el aire que la presiona. La comodidad en general es buena y el motor responde sin titubeos y sin asustar. Sí es cierto que, probando en tercera, a partir de 6.000 rpm vibra, pero a velocidades legales en sexta ese régimen queda lejos, por lo que no afecta.

Salimos de la autovía y comienzan las generales. Las rotondas bien, aunque tiende un pelo a salir abierta… quizás mis mas de 110 kg sean muchos para la posición “dos plazas”. El motor sale desde cualquier régimen, franco pero sin descabalgar ni a piloto ni a pasajera. Eso sí, era mi primera vez con asistente de cambio rápido quickshifter y, la verdad, no nos gustó nada. Sí, seguro que hay que aprender a usarlo, pero a altas vueltas entraba de una forma mas seca de lo que esperaba… no resultaba ni útil ni agradable, y mi mujer se quejó varias veces por culpa de sus golpes violentos. Alguna vez sí logré que entrara menos brusco, por lo que seguro soy yo el que necesito aprender, además que reduciendo salían bien las marchas, pero desde luego para mí no es, como descubrí unos días después probando una BMW R 1250 GS con quickshifter… y unas Honda Africa Twin 1100 Adv Sports y Suzuki V-Strom 1050 XT sin él. Solo el de una Kawasaki Versys 1000 SE me convenció, pero sigo pensando que, para mí, no es necesario.

Una pequeña parada y pruebo a poner el amortiguador a tope de precarga para intentar evitar que la moto salga un pelo abierta (¿seré yo, acostumbrado a llantas de 21” delante o será mi peso elevado?). La verdad es que es magnífico cambiar parámetros a golpe de botón, sobre todo hidráulicos, que sí deja en marcha. Dos toques y mas blanda, tres arriba y mas dura. Muy bien, muy fácil y, todavía mejor, muy útil. Tu seguridad está en juego, ya no estás obligado a un compromiso entre comodidad y estabilidad… ahora a elegir a tu gusto y circunstancias. También decir que un poco después volví a parar y quitar precarga, a tope (dos plazas mas equipaje) quedaba excesivo, así que volví al anterior “dos plazas”.

Un poco mas de autovía y a la ciudad, donde un atasco de entrada por obras nos hace llegar a las 20:03h, ya con las persianas a medio bajar y esperándonos. Con lo que a mí me fastidia que la gente llegue tarde, ya podéis imaginar que me disculpé de corazón. Mil perdones de nuevo.

Mi sensación personal es que es una magnífica moto para todas circunstancias, buena en ciudad, buena en autovía y buena en curvas, aceptando con corrección pasajero. No hace nada de una forma magistral, no hay un punto en el que pueda decir que destaque sobremanera, pero tampoco le pude encontrar defectos, hasta la pantalla y los retrovisores me parecieron muy buenos. Quizás decir que no me gustó el diseño del cuenta revoluciones, poco intuitivo y difícil de descifrar, y que hay que pasar muchas páginas para llegar a los sitios en el tablet. Que vibra si corres. Y poco mas. Es un producto redondo, sin fallos, una moto digna de estar entre motos como la Transalp 600 o la V-Strom 650 en cuanto a polivalencia y facilidad de uso… pero muy por encima en motor, frenos o electrónica. Recomendable sin duda a los que no quieran hacer campo y busquen una moto homogénea para todos los días.

M y ML



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