14 septiembre, 2023

MotoGP 2023. Disfrutando del 'culebrón' de Marc Márquez, Honda y su salida. ¿Y si la solución fuera más compleja de lo que imaginamos por ahí?

Ayer mi amigo Voro escribió un artículo refiriéndose a Marc Márquez y el el lío que hay de si se va o no de Honda para el próximo 2024: Empezando a cansarme del "culebrón" de Marc Márquez y Honda. ¿Y si la solución fuera mas natural de lo que se dice por ahí?

Como él bien sabe, yo pienso de forma distinta a lo que comenta, pues todas las semanas tenemos un rato largo de teléfono donde suele ser tema recurrente y tengo claro nuestras divergencias y coincidencias. Así que, pese a que hace poco expliqué por qué iba a dejar de escribir sobre MotoGP, voy a comentar algunas cosas de lo que yo, como simple aficionado, pienso del caso Marc Márquez, de Honda, de KTM, de Gresini, de Red Bull y otras cosillas más. Preparad palomitas, que va para largo el moto rollo:



Honda y la involución
Primero escribiré sobre cómo creo que ha llegado Honda hasta aquí, algo que en parte hemos estado narrando en Voromv desde su creación en 2011 y en Moto Rollos sigo desde la temporada 2019, sólo tenéis que buscar en Etiquetas.

Empezaré por 2006, el año que Dani Pedrosa entra en Repsol Honda MotoGP, después de ganar tres títulos mundiales seguidos en 125 y 250, con aquellas extremas RC 211 V de cinco cilindros y 995 cc. Ahí, pese a logra ser campeón del Mundo Nicky Hayden, queda claro que iba a ser Dani el próximo líder de equipo, como así se ve en 2007 con la llegada de las MotoGP de 800 cc. Desde entonces es Pedrosa el que dirige la evolución de la moto, logrando la RC 212 V diversas victorias con Dani y Andrea Dovizioso, culminando con el campeonato del Mundo 2011 que logró Casey Stoner en su primer año en Honda. Estaba claro que Pedrosa sabía cómo dirigir la evolución de una moto y fue él, tras la lesión y posterior enfermedad de Stoner de 2012, el que marcó las pautas de la futura RC 213 V de 1.000 cc y 'carrera larga' que, otra vez a la primera, llevó a su primer título a Marc Márquez en su año de debut en MotoGP, el 2013.

Con la llegada de Marc Márquez, y más ganando, es cuando cambia todo, personalmente creo que a peor. Mientras Pedrosa ganaba carreras y era candidato a ganar el Mundial, pese a que lo hiciera Marc, la moto iba bien en varias manos. Pero cuando Márquez se asentó y cada vez exigía una moto más radical, más acorde a su extrema forma de conducir, más dificultades tenían los otros pilotos que las llevaban. En el equipo satélite de Honda en MotoGP, el LCR, con motos competitivas desde que entró la cilindrada de 1000cc, Cal Crutchlow logró al principio buenos resultados, incluidas victorias en las temporadas 2016 y 2018, pero en 2019 apenas logró dos tercer puestos y en 2020, su última temporada, apenas logró un octavo como mejor resultado. Takaaki Nakagami, que entró en 2018, apenas ha rozado el podio (dos cuartos en 2020, uno en 2021) pese a todos los años y la ayuda que recibe al ser japonés. 

La trituradora de pilotos seguía ahí mientras Marc Márquez ganaba, incluso muy sobrado en 2019, anulando a Pedrosa que abandona el Mundial en 2018 y lo mismo ocurre con un desconcertado Jorge Lorenzo en 2019, que vio que la RC 213 V era una moto de un único piloto... y que Honda lo quería así. Pero en 2020 todo salta en pedazos cuando Marc Márquez se lesiona de gravedad el brazo derecho, con operaciones, bajas prolongadas, infecciones, más operaciones y episodios de diplopia. Álex Márquez, que debuta ese 2020 en MotoGP en el equipo oficial junto a su hermano, logra un par de buenos segundos puestos, pero le 'degradan' al LCR al año siguiente, donde languidece hasta que en 2023 salta a una Ducati privada y ya ha logrado un tercero en 'Race' y una victoria en 'Sprint'. Su sustituto en Repsol, Pol Espargaró, tampoco puede brillar como hacía con la KTM, con dos temporadas muy grises que apenas tuvieron un segundo en la penúltima carrera de 2021 y un tercero en la primera de 2022. 


2023: Honda ¿toca fondo?
De este 2023... qué comentar. El compañero de Márquez, Joan Mir, sólo ha logrado puntuar en ¡una! carrera (11º en la primera, Portugal) de los nueve Grandes Premios que ha participado tras lesionarse varias veces por las múltiples caídas que ha sufrido durante la temporada... y eso rodando casi siempre entre los cinco últimos de veintidós. Vamos, fuera de la zona de puntos, desilusionado y con ganas de que la pesadilla acabe... aunque no se ve el final. Nakagami empezó más o menos bien, puntuando en la zona del décimo, pero en las últimas cuatro carreras apenas ha logrado un mísero punto. Su nuevo compañero de equipo, Álex Rins, logró una sonada victoria en su circuito talismán, COTA, pero antes rozaba el décimo en las Race, después dos ceros... y una grave lesión que le tiene a fecha de hoy seis carreras sin correr y este fin de semana tampoco sale. Harto de pedir que Honda se apoyara en él, que le dejaran probar piezas de evolución que no llegaron, acabó firmando para 2024-25 con el equipo oficial Yamaha.


Y en cuanto a Marc Márquez, pues de nuevo mal, muy mal. Él dejó claro que se había operado, que había pasado tanto sufrimiento, para poder luchar por el título. Pero que la moto no rendía. Sólo verlo abandonar los entrenamientos con el prototipo 2023 en los test del Ricardo Tormo ya dejaba claro que Honda no había hecho nada para mejorar el conjunto de una forma radical. Y así están, como en Yamaha, con unas motos que tienen un planteamiento de hace un lustro a las que les han añadido aerodinámica... la mayoría de las veces fusilada de Ducati o KTM. Mientras, las tres marcas europeas, porque también hay que incluir a Aprilia en el rodillo que está aplastando a Japón, han hecho lo contrario: crear aerodinámica y, después, desarrollar una moto que permita explotar al máximo sus beneficios. Sus motos son más largas y bajas, sus motores tienen diferentes tipos de orden de explosión al clásico 180º o 360º, el aire ya se trabaja incluso en el interior. Y lo peor, con ideas, con esfuerzo por ser los primeros en inventar, crear, probar. Prueban, no descartan si falla, pulen, prueban, deciden. Nada de un test y si no va, al cajón. Europa avanza a la carrera, Japón al tran-tran. 


Comienzan los rumores: Marc, Red Bull y KTM
En el GP de España 2023 comenzaron los comentarios: 'Marc va a romper contrato con Honda'; 'Red Bull va a subir a Marc en una KTM'; 'Acosta y Márquez juntos en 2024'... y muchos más. 

La cosa está en que en el verano de 2022 los hermanos Márquez rompieron su relación con su mánager de toda la vida, Emilio Alzamora, para ponerse en manos de Jimmy Martínez. Este era el representante de Red Bull en España para deportes del motor, y con su llegada los hermanos, sobre todo Marc, cambia absolutamente su vida: chaletazo en Madrid, amistad con Carlos Sainz Jr., nuevas relaciones, vídeo de su vida, participación en TV y canales digitales... y algo que no se le conocía en serio, una novia. Dinero, contactos, otra forma de ver la vida, y en ello al parecer (recuerdo, todo esto es mi opinión personal, ¿vale?) pensamientos de romper contrato con Honda. 

Por si no lo sabes, amigo lector, Marc Márquez recibió al inicio de 2020 un supercontrato de cuatro años por parte de Honda, y con nada menos que diez millones de euros al año como sueldo. Por tanto, romper ese contrato con Honda para 2024, le puede costar diez kilitos de nada. Y eso sin saber qué clausulas puede tener. Además, cuando se lesionó de gravedad a los pocos meses, Márquez le pidió a Honda que no le pagara porque la cosa iba para muy largo, que sólo pagara a sus mecánicos (sí, a su cuadrilla técnica les paga el propio Marc), algo a lo que Honda se opuso, pagando lo acordado tanto si corría como si no.

Pero todo eso fue en 2020. Ahora en 2023 la moto no evoluciona, la burocracia interna bloquea a Honda, pues su HRC se ha convertido en lo que intentaban evitar cuando la crearon en los 90, los técnicos siguen lentos y recibir piezas es más lento todavía. Antes Marc aun podía hacer maravillas con una moto que iba bien con los neumáticos, la aerodinámica no le afectaba demasiado y no tenían chorradas de suspensiones de altura variable. Pero ahora sí, y ese tren Honda (y también Yamaha, añado) parece que no está en condiciones de cogerlo, porque ahora es Europa quien empuja. Así que comienzan las negociaciones. Red Bull abre la puerta sin problemas. Al parecer Repsol también, lo mismo que Estrella Galicia 0'0, Tissot, Allianz o Alpinestars. Vamos, que se puede perder dinero (mucho), pero sin nada no se iba a quedar. Tocaba buscar.

¿A que no recordabas que Marc ya corrió con
KTM, Red Bull y Repsol?
Lo más lógico, con Red Bull por el medio, era saltar al equipo oficial KTM. Se comenzó a especular que Jack Miller pasaría a Tech3 GasGas con material de fábrica, pues Pol Espargaró no se iba a recuperar de su terrible caída en Portugal, o que siempre estaba Augusto Fernández para bajarlo sin miramientos. Pero había otro nombre: Pedro Acosta. El murciano tenía contrato con KTM de que en 2024 sí o sí sube a MotoGP, y si no era KTM la que le colocaba podía romper el acuerdo y correr con otra marca. 

Con seis pilotos para cuatro motos, en KTM aprietan a Dorna para que les permita que el equipo Ajo tenga plaza en MotoGP, pero estos se niegan: a los equipos oficiales les cobra, a los privados les paga... y no quieren pagar más, las plazas que dejó Suzuki las cubrirá un equipo oficial o no lo hará. Y no vale con pintar otra KTM de Husqvarna o CFMoto. No, tendrá que ser un equipo oficial con una moto propia. Así que la opción KTM queda en el aire, con intentos de la marca naranja de que Gresini o LCR rompieran contrato con sus marcas y se pasaran a la suya. Al final, la opción Márquez-KTM quedaba aparcada a la espera de 2025, donde acaban muchos contratos.


El rumor ¿definitivo?: Marc y Gresini
Y llega el último 'macutazo', la ¿última? opción de que veamos a Marc Márquez ya en 2024 con otra marca. Él comenta que tiene 'plan A, B y C', donde algunos periodistas extrapolan que puede ser: seguir en Honda, saltar al Gresini o incluso tomarse un año sabático, algo que el propio Marc ha desmentido varias veces. Otros dicen que sea la propia Honda la que le siente, pero me lo creo menos todavía. Mi opinión (de nuevo recalco) es la siguiente:

-Honda ha traído a los test del lunes una moto que no es un salto significativo. Tampoco parece que vayan a haber grandes fichajes de técnicos, pues se comenta que los europeos no quieren que les ocurra 'un Suzuki', que Honda diga este año o la temporada próxima que abandonan MotoGP. Los azules se fueron dejando una lógica psicosis entre ellos difícil de vencer.

-Viendo que no va a haber una moto competitiva al inicio de 2024, Marc Márquez decide dejar Honda... o incluso Honda es la que prefiere soltar esta fuente de energía negativa hacia su marca, esta mala publicidad que se va agrandando por momentos. Hacer un borrón y cuenta nueva con pilotos jóvenes en el equipo oficial (¿Lecuona y Vierge?, ¿algún piloto de Moto2?) y dos veteranos como Johann Zarco y Takaaki Nakagami en LCR aportando experiencia.

-Otra cosa que podía haber ocurrido es que Marc Márquez cató el prototipo 2024 sin ganas sabiendo que no era su próxima moto y que no iba a ayudar a mejorarla. Sólo hay que ver que apenas rodó una docena de vueltas en varias tandas de tres o cuatro por la mañana... y se fue a boxes, sin volver a subirse en ella. Alegó que la moto no era lo que esperaba y, sencillamente, por la tarde rodó con la 2023. Mir y Nakagami también probaron el prototipo 2024 y dijeron lo mismo, que apenas mejoraba nada, pero recuerdo que toda la moto era distinta, muy Ducati, excepto el motor que es el '23. Y mejor, tanto Mir como Nakagami rodaron a un ritmo que no era peor que su moto actual, que ya tienen por la mano. Por tanto me pregunto: ¿En serio Marc en apenas unas vueltas supo claro que no iba a mejorar nada? ¿Por qué no quiso rodarla más, ajustarla más a ver dónde se llegaba? ¿No será que tiene claro que no será su moto para 2024 y, como buen putilla, no ha querido ayudar a su evolución para que no sean enemigos la próxima temporada?

Por tanto, yo descarto que en 2024 Marc Márquez corra con Honda. Y, por tanto, mi premonición es:

-Marc Márquez firma para 2023 con Gresini, un equipo PRIVADO que sólo alquila motos a Ducati y que, por tanto, decide qué pilotos corren con ellos, sin que la marca italiana pueda opinar demasiado.

-Allí, con el dinero que traerían ambos hermanos Márquez, el control no sería suyo... pero casi. Estarían bien tratados y tendrían buen material. Eso sí, Ducati ya ha dicho que las motos serán las del 2023 tanto para VR46 como para Gresini... cosa que, viendo como van este año, no debería ser un problema. Casi mejor: nada de evolucionar piezas, ajustes los que dé la moto y mucho gas. 

-Con estas motos, 'de leasing', repito que Ducati tiene poco que decir en el tema deportivo, algo que ya pasó el año pasado cuando Enea Bastianini corría con Gresini. Como el piloto no depende de Ducati y Gresini sólo recibe si paga y por lo que paga, pues con ello los hermanos Márquez no podrían recibir más que 'recomendaciones' de no putear a sus pilotos oficiales si tienen posibilidades de ganar el Mundial. El año pasado Bastianini al final cedió porque lo ficharon para el equipo oficial (o quizás por eso lo hicieron), pero no creo que Marc Márquez, si se ve en posibilidades de ganar el título, se deje 'aconsejar'. Tanto es así que me resulta curioso leer estos días que en Ducati les gustaría tener a Marc corriendo con una de sus motos...

-Si hace un buen 2024, si sigue demostrando que es una bestia de ganar, Marc Márquez tendría las puertas abiertas, muchas, para ver dónde entrar. ¿Aprilia? ¿KTM? ¿un retorno a Honda?. Con Ducati oficial lo veo algo más difícil pues les patrocina Monster, pero todo es posible. Ahora, lo que más se oye (quizás porque es un bello sueño) es que KTM monte un equipo oficial MV-Agusta usando sus motores pero chasis y aerodinámica distinta... y ahí colocar a Marc y Acosta. ¿A que sería bonito?


Luchar, siempre luchar
Eso es lo que creo que Marc Márquez quiere conseguir con todos estos comentarios, fotos y demás: seguir estando delante. El dinero parece que no es problema, por tanto lo que quiere es ganar, volver a ganar, al precio que sea. Lo dicho, una bestia de carreras. Y para ello lo primero es tener material competitivo, demostrar que puede estar en lo más alto. Si tiene que bajar tres peldaños para entrar en el equipo más justo de MotoGP y llevar una moto del año anterior sin evolución, lo hará. Demostrará que merece un manillar oficial en una marca que le permita volver a ser campeón del Mundo. Que es lo que queremos muchos, ver al piloto en activo más fuerte de la parrilla luchando por el triunfo, demostrando que él es uno de los grandes y que ahora rueda entre buenos, pero no excelentes. Lo de arrastrarse... para otros.


Una opinión tan buena como otra cualquiera.

Miguel.





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