26 septiembre, 2018

Voromv Moto. CON EL "A DE PLATA" EN EL BOLSILLO. 67- LA MANÍA DEL CASCO PERSONALIZADO: el "Miguel Mk VII" (con vídeo)

Miré un día la fecha del carnet de conducir, y me di cuenta que hace más -mucho más- de veinticinco años que aprobé el permiso importante, "el de moto", el A (en aquella época, A2). Así que me he propuesto daros un poco la brasa y contaros manías y anécdotas que me han ocurrido durante este tiempo. ¿Hasta cuando? No lo sé, según me vaya acordando (algo difícil con este cerebro cada día más reblandecido que tengo)... o cuando digáis basta.

67- LA MANÍA DEL CASCO PERSONALIZADO: el "Miguel Mk VII" (con vídeo)
Comentaba en el envío anterior que, para San Valentín, mi Mari Luz decidió comprarme un casco para sustituir el ya muy longevo Mk VI, que como os enseñé hace unos días ya tenía diez añazos. Nos pusimos a mirar las -muchas- tiendas de accesorios-moto que hay por donde vivía... pero al final fue ella la que tuvo primero casco. El motivo es simple, así como para ML su mejor opción apareció rápido, para mí la cosa fue bastante más larga y buscada. 

El bello "Ricardo Tormo réplica" de Voro
Mi primera idea fue hacer como Voro: ponerme en contacto con los murcianos de NZI para que me enviaran la calota, pintarla y enviársela para que montaran el casco. El primer problema surgió cuando esperé hasta dos semanas pero no contestaron mis e-mails. Mal, señores, mal. Lo peor es que en una tienda cercana (sita en una de nuestras Grandes Vías), pese a ser distribuidores de la marca, supuestamente tampoco le contestaban. Digo "supuestamente" porque siempre que iba recibía un "todavía no he hecho la gestión" o "todavía no han contestado"... pero alternaba dichas respuestas. Vamos, que como en la ronda buscando por Pérez Galdós había otra tienda que también tenían NZI, les encargué a ellos que volvieran a hacer la gestión... y mientras yo iba mirando más cascos.


Candidatos me salieron dos... porque tengo tres problemas básicos cuando busco: Al querer personalizarlo, tiene que ser blanco integral, por lo que algunas buenas ofertas de cascos premium con colores fuera de temporada no me valían. El segundo problema es que tiene que tener una forma "normal", sin spoilers ni aristas raras que sean difíciles de pintar con mi dibujo. Pero realmente el problema "grande" viene precisamente de eso... del tamaño de cabeza que me gasto. Vamos, que ahora porque estoy gordo fondón, pero de jovencito parecía una cerilla... delgado por debajo, enorme por arriba. 


En una de las tiendas -muy conocida a nivel internacional por, entre otras cosas, patrocinar a un equipo campeón del Mundo- se esforzaron para darme lo que quería... y que me cupiera. Uno de ellos fue el mismo LS2 Vector Evo que compré a Mari Luz: ligero y aparentemente bien terminado. Otro era un HJC FG 17. De la marca coreana son mis dos últimos cascos y, la verdad, tuve la duda existencial: el HJC me sentaba como un guante, pero el LS2 era igual que el de ML y podíamos llevar los dos el mismo. Pues bien, cuando todo apuntaba ahí, recibí una llamada de la segunda tienda que comentaba antes: el representante de NZI no sólo veía correcta mi idea, también había traído una calota "virgen". Ya tenía casco: un NZI Vitesse II.


Después... pues un lío, la verdad. Que mi amigo Juan ya no tuviera su taller de pintura de automóvil hacía que me derivara a Vicente, al que ya conocía y que se iba a encargar de la pintar y barnizar. Pintó la calota de blanco (no iba con la fibra de carbono "a pelo", la habían imprimado en NZI de negro... con lo bonito que hubiera quedado mi dibujo con "negro carbono") y yo dibujé y "enmascaré" el rojo de mi diseño personal, usando el cartel trasero de mi nombre como "arranque". Después de llevarlo, aplicar la capa bermellón y traerlo a casa, me tocó poner el negro con vinilo... una faena de cuidado, la verdad, porque las lineas se hacen más o menos con facilidad, pero encajar las "M", sobre todo la grande trasera, tiene su trabajo. Luego, el remate en dorado a las lineas rojas y al pintor de nuevo para que pusiera barniz. El problema es que Vicente me lo iba haciendo a ratos libres... y a veces surgían problemas porque con el calor se movían los vinilos. 



Ya estábamos a principios de julio y necesitaba más tiempo: entregar el casco a la tienda, esperar a que el representante pasara por Valencia, se lo llevara, lo montaran y lo trajera de nuevo... Me ahorré el transporte, pero las fechas que eran y en verano, hacían que seguro llegara en septiembre. Pero, cuando la verdad es que ya no lo esperaba, llamaron de Racing Boutique Valencia: ya tenían el casco. En NZI le pusieron las entradas de aire en negro porque según ellos quedaba mejor que en gris (como yo lo hubiera preferido si me hubieran preguntado, la verdad)... pero daba igual: el Mk VII ya estaba en mi poder ¿durará otros diez años más? Buena señal será, y no por su calidad... sino porque no lo habré arrastrado en ninguna caída. A disfrutarlo pues.

Aquí el vídeo de cómo fue el trabajo... y también unas fotos:

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